
La pieza nos sitúan ante una familia acomodada que atraviesa una época de crisis provocada por distintos conflictos: la permanente tensión entre el padre y la madre con su hija adolescente; los problemas de la hija con una asistenta del hogar procedente de Marruecos (que acaba convirtiéndose en la víctima de los conflictos familiares); los problemas con el presidente de la comunidad de vecinos la raíz de la talla de una acacia de Constantinopla en el patio comunitario… Pero, sobre todo, la diferencia de visiones e ideas de la pareja protagonista (él centrado en el ecologismo y ella obsesionada por la retransmisión continua de la barbarie desatada en Gaza), que les ciegan para verse el un al otro y para ver el problema real qué tienen en su casa: la deriva hacia la extrema derecha de su hija.